Ante todo higiene y asepsia en la manipulación y cuidados posteriores a su realización. Dependiendo de la zona donde se ha realizado la perforación, daremos unas normas básicas para su cuidado.
Perforaciones faciales: nariz, labio, ceja, oreja y barbilla.
Una vez realizada la perforación, debemos comenzar con los cuidados higiénicos. Comenzaremos lavando muy bien las manos antes de tocar la joya y la zona perforada. A continuación limpiaremos tanto la joya como la zona circundante, con gasas estériles y suero fisiológico, eliminando sudores, restos de costras y serosidades que suelen salir a través de la barrita, movilizando la misma para facilitar este proceso. Una vez limpia la zona, secamos con gasas la zona y a continuación echamos unas gotas de Betadine sobre la barrita y la movemos para facilitar la penetración del mismo en la piel. Si queda la piel manchada de Betadine, limpiamos con un poco de suero la zona. El Batadine no debe manchar la pie;, debe penetrar bien en el orificio de la perforación. Para zonas de difícil acceso como el interior de la nariz, la zona del séptum o el pabellón auricular, podemos emplear bastoncillos de los oídos. Debemos hacer las curas dos veces al día durante aproximadamente mes y medio.
Perforaciones orales: lengua, frenillo, y parte interior del labio.
Para todas las perforaciones en el interior de la boca, usaremos un colutorio para realizar enjuagues bucales, de venta en farmacias. Aconsejamos que no contenga alcohol, ya que retrasa la cicatrización. De este colutorio, haremos enjuagues durante 30 segundos después de cada comida, para eliminar restos de comida y suciedad. También haremos enjuagues de agua con sal varias veces al día, para ayudar a la cicatrización, fortalecer la mucosa oral y evitar las llagas. También es muy importante durante los primero días, dormir con la cabeza más alta de lo normal, así evitaremos que hinche excesivamente, tanto la lengua como el labio. Y si aún así hincha, podemos tomar un antiinflamatorio del tipo Ibuprofeno.
Perforaciones corporales: torso, brazos, manos, ombligo etc.....
Estos piercing se curarán igual que los piercing faciales que no estén en la cavidad de la boca.
Perforación en genitales.
Este tipo de perforaciones tal vez sean las más comprometidas a la hora de curarlas. Hay que tener en cuenta que son zonas de sudoración excesiva, de poca transpiración y a veces con exceso de flujos. Para empezar debemos decirte que si piensas hacerte un piercing genital no podrás mantener relaciones sexuales durante, al menos, dos semanas ya que corres el riesgo de coger una infección. En cuanto a las curas, comenzaremos por lavar muy bien la zona con agua y Betadine Lavado Quirúrgico, luego enjuagamos muy bien con abundante agua y secamos. A continuación aplicamos unas gotas de Betadine normal sobre el piercing y cubrimos con unas gasas estériles hasta la próxima cura. Este proceso se repetirá dos veces al día durante dos meses aproximadamente.